Cinco jornadas sin conocer la victoria y dos derrotas de forma consecutiva han encendido las alarmas en el Getafe de Míchel. Las opciones del cuadro getafense de acceder a una plaza de Europa League la próxima campaña se diluyen semana tras semana, desde que derrotase al Atlético de Madrid en el Coliseum el pasado mes de enero.
Desde entonces, los azulones no saben lo que es sumar de tres en tres y únicamente han puntuado en dos ocasiones, ambas en casa y ante rivales "asequibles" como el Racing de Santander y el Almería. Ello ha provocado que sus otrora rivales en la pugna por los puestos europeos se hayan alejado considerablemente en la tabla, concretamente a seis puntos el Deportivo de La Coruña y a ocho el Mallorca.
El pasado domingo, el conjunto madrileño dejó escapar una oportunidad pintiparada para asirse nuevamente a esta pelea, en un encuentro que le medía en el Coliseum ante un Real Zaragoza amenazado por el descenso y que llegaba a la cita tras dos jornadas sin ganar. Los maños, además, se presentaban en el feudo azulón con dudas en la portería, tras la decisión de Gay de sentar a Carrizo en detrimento del recién llegado Roberto. La jugada, no obstante, le salió bien al técnico blanquillo.
El Zaragoza dio toda una lección de ambición en Getafe y se mostró como el único equipo interesado y decidido en hacerse con la victoria. Su control del encuentro fue total desde el comienzo, y se refrendó con dos zarpazos del "Chupete" Suazo y una seguridad incontestable de Roberto bajo palos.
Además, la defensa azulona se sumó a la fiesta maña regalando el primer tanto en una pésima cesión que Suazo no desaprovechó. Corría el minuto dos de partido y el tanto supuso una losa difícil de superar para los locales, más aún cuando antes de llegar al minuto 20 el ariete chileno remataba de cabeza a la red un buen saque de falta de Gabi para poner el 0-2 y sentenciar el encuentro a pesar de quedar un mundo por delante. Sin embargo, la inoperancia azulona y el buen control de los visitantes frenaron cualquier opción de reacción getafense, que terminó sumando su tercera derrota en los últimos cuatro partidos.
REYNO DE NAVARRA
La situación no es, ni de lejos, la más idónea para visitar un campo siempre complicado como el Reyno de Navarra. El Osasuna de José Antonio Camacho tampoco se encuentra en su mejor fase de la temporada, después de caer en Sevilla y Gijón y del empate cosechado en casa ante el Real Valladolid. Sin embargo, los rojillos se hallan en la zona cómoda de la tabla, con 30 puntos y a sólo dos del Getafe.
Rojillos y azulones se han visto las caras en ocho ocasiones en tierras pamplonicas, cinco en Primera y tres en Segunda división. Ambos conjuntos nunca han empatado en el Reyno de Navarra, con un balance de cuatro victorias para cada uno de ellos, la última del lado local por un rotundo 5-2 en la decimosexta jornada del pasado campeonato liguero.
Para la complicada cita en Navarra, Míchel podría recuperar el concurso de Gavilán, que ha vuelto a incorporarse al grupo tras un mes alejado de la dinámica del grupo por lesión. Sin embargo, el técnico madrileño mantiene la duda de Manu, que sufrió un pinchazo en el muslo el pasado martes.
El encuentro arrancará el domingo a las 17:00 horas y será dirigido por el colegiado asturiano Mejuto González, que sustituye al "castigado" Pérez Burrull tras el show de éste en el Calderón.